viernes, 22 de julio de 2011

De Vuelta.

Hoy estoy de vuelta. Después de dos meses sin pasar por aquí, hoy por fin estoy de vuelta.
Como todo en esta vida, de vueltas va la cosa. De vuelta a lo mismo.
Agujeros en los que uno recuerda haber caído, y en los que teme volver a caer. Y caemos.
Caemos una y otra vez. Caemos una y otra vez porque sí, sin pensar las consecuencias, a sabiendas de que sólo nosotros somos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra. Y tropezamos. Y nos duele; esa piedra nos duele infinitamente, esa piedra que no sale del zapato y que te duele a cada paso que das; esa piedra que te impide pisar sobre seguro, porque sabes que si pisas fuerte te acabará doliendo. Esa maldita piedra que cuando entra, parece que nunca vuelve a salir del maldito zapato.
Quizás sea lo mejor, saber que la piedra está ahí, que si nos ha dolido con un paso, nos volverá a doler con otro... no va a doler menos el saber que la piedra está ahí, pero al menos eres consciente de que nada es tan bonito como lo pintan, y que el dolor puede estar a tan sólo un paso de nuestros pies. Malditas piedras.

Putas mentiras.




Siempre me siento feliz, ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele y duele mucho.No esperes nada bueno de nadie, así nada podrá sorprenderte. (William Shakespeare)