jueves, 22 de septiembre de 2011

Preguntas.

¿Te acuerdas cuando me preguntaste, justo un día antes de irte, que por qué quería que tu fueras el padre de mis hijos? Me faltaron palabras para responderte...
Quiero que mis hijos sean felices. Y nadie me hace más feliz que tú, qué menos que darles a ellos la oportunidad de conocerte, de disfrutar de ti, de que los hagas felices como me haces a mi.
Quiero que tengan un padre de quien sentirse orgullosos, como yo me siento orgullosa de ti.
Quiero que crezcan con amor, con mucho amor... y a ti de eso te sobra para darles.
Quiero que se rían, quiero oírlos reír constantemente. Y quien mejor que tú, Dani, mi niño eterno, para hacerlos reír, siempre con tus ganas de alegrar la vida y tus pequeñas cosas.
Quiero que sean personas de provecho, que tengan un ejemplo a seguir y aspiraciones en la vida. Quiero que seas el espejo donde ellos puedan mirarse.
Quiero un padre que los comprenda, los ayude y los entienda; pongo la mano en el fuego de que serías capaz de sacarlos del peor de los agujeros.
Quiero que seas tú porque siento que nadie se merece más que tú el tener parte de mi durmiendo entre tus brazos, sobre tu pecho. Alguien que te quiera incondicionalmente desde el primer día de su vida y sin motivos aparentes, que te vea como lo más grande, que haga que lo que yo te quiero parezca minúsculo al lado de su querer.
Quiero que seas tú. Algo me dice que tienes que ser tú con quien acabe mis días.
Quiero que esto dure siempre y que no pare de crecer, que cada día que pase me alegre más de haberte conocido, de las casualidades de la vida.
Espero que entiendas lo que esto significa para mí, el verte con estos ojos, con los que nunca vi a nadie, y que sepas valorar todo lo que daría por ti sin condiciones, sin pedirte nada a cambio.
Te amo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Quiero que sepas.

Quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti. Estoy orgullosa y quiero que el mundo entero sepa que eres parte de mí.
Estoy orgullosa por tu fuerza, por portarte como un hombre. Porque sabes donde estás y sabes a lo que vas. Porque en esas calles que pisarás los próximos cinco meses, hay gente que no conoces. Gente que no te conoce. Pero sin embargo, darías tu vida por ellos. Porque estás allí por ti, pero principalmente estás allí porque ellos necesitan gente como tú, gente que proteja a sus niños y mayores. Porque necesitan que alguien cierre las heridas que la guerra les dejó, gente que evite que vuelvan a derramar una lágrima de dolor por perder a un ser querido.
Te admiro, créeme, te admiro y mucho. Por eso pienso estar a tu lado, pase lo que pase, y apoyarte en todo. Porque te lo mereces. Porque esa gente se merece tener a alguien como tú que les dé seguridad (y créeme que en eso no hay quien te gane).
Porque tus padres, tus abuelos, tu familia y tus amigos, tienen motivos más que de sobra para estar orgullosos de ti.
Porque tienes dos cojones y dejas el miedo a un lado, dejas tu vida parada medio año para hacer un bien inmenso, para salvar vidas ajenas.
Porque pienso que no existe nadie mejor que tu para llevarme de la mano, porque lo vales y lo demuestras.
Y lo demuestras, no porque tengas que demostrarle al mundo quien eres, sino porque te sale de dentro.

Porque te lo mereces, estoy orgullosa de ti y quiero que el mundo lo sepa.
Te amo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Llegó el día...

Llegó el día. Hoy te has ido de mi lado. Y lo único que puedo decirte es: Bienvenido al resto de nuestra vida.
Porque después de esto, no dejaré que te separes de mi ni un momento. Porque después de esto, si aguantas por mi, por nosotros, mereces que te regale mi vida entera. Porque los relojes se me han parado el 19 de septiembre de 2011 a las 17:23, cuando te vi cruzar esa puerta que pondría 5000 kilómetros de distancia entre nuestros labios.
Quiero que sepas que todos te necesitamos aquí, que quiero estar cerca de ti; lo más lejos...a tu lado.
Y ahora dime qué le digo yo a mi cama cuando faltes tantos días, qué le digo yo a mis manos cuando me pidan tus caricias, qué le digo yo a mis ojos cuando busquen los tuyos y no los encuentren. Qué me digo yo cuando te necesite y no te tenga...
Que no se me quita este maldito nudo de la garganta, que no se me va tu olor, que siempre tengo los ojos empañados porque no paro de pensar en ti.
Dime cómo lo hago, en qué libro busco, a quién le pregunto para que me quite este vacío que me queda sin ti.

Prométeme que volverás pronto, porque yo no puedo prometerte que estaré bien sin ti.

Recuerda siempre que te quiero mas que a nadie...no lo olvides nunca ni lo dudes ni un segundo.
Te amo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

El tiempo no perdona.

Maldito sea el tiempo. Lo rápido que pasa cuando todo va bien, y lo eterno que se torna cuando algo nos hace sufrir. Hoy me he dado cuenta de que mis horas a tu lado están contadas. Y hoy, precisamente hoy, no hago más que arrepentirme de cada enfado, de cada día gris. De cada beso que no te he dado.
Tengo una deuda contigo; te debo abrazos, besos, caricias y lágrimas. Te debo minutos de alegría y segundos de silencio. Te debo noches enteras. Y veo que me falta tiempo para darte todo lo que te debo, y me duermo cada noche ahogándome en la pena de pensar que al despertar, habré perdido horas de ti, de nosotros.
Que cada vez falta menos, y el tiempo no perdona. Y en este caso, tampoco cura heridas; esta vez, el tiempo es el que las abre. Ese tiempo que me ha enseñado que siempre hay algo más, que eres diferente, que eres tú y solo tú quien merece más que nadie mis días. Ese maldito tiempo que me va a separar de ti, que me privará de tu sonrisa, de tus consuelos, de tus locuras y tus rarezas. De tus besos, de tu pasión. De mi mayor alegría.
No perdona a nadie, el tiempo no perdona a nadie. Y tampoco lo hará con nosotros.
Sólo prométeme que tendremos la oportunidad de recuperar el tiempo perdido, y estaré siempre a tu lado, pase lo que pase, por mucho que me duela. Por mucho que llore, por mucho que te extrañe, por muy sola que me sienta. Siempre contigo.
Siempre.

(Y recuerda... que quiero estar contigo hasta que me arrugue entera y me quede sin dientes...)