lunes, 19 de septiembre de 2011

Llegó el día...

Llegó el día. Hoy te has ido de mi lado. Y lo único que puedo decirte es: Bienvenido al resto de nuestra vida.
Porque después de esto, no dejaré que te separes de mi ni un momento. Porque después de esto, si aguantas por mi, por nosotros, mereces que te regale mi vida entera. Porque los relojes se me han parado el 19 de septiembre de 2011 a las 17:23, cuando te vi cruzar esa puerta que pondría 5000 kilómetros de distancia entre nuestros labios.
Quiero que sepas que todos te necesitamos aquí, que quiero estar cerca de ti; lo más lejos...a tu lado.
Y ahora dime qué le digo yo a mi cama cuando faltes tantos días, qué le digo yo a mis manos cuando me pidan tus caricias, qué le digo yo a mis ojos cuando busquen los tuyos y no los encuentren. Qué me digo yo cuando te necesite y no te tenga...
Que no se me quita este maldito nudo de la garganta, que no se me va tu olor, que siempre tengo los ojos empañados porque no paro de pensar en ti.
Dime cómo lo hago, en qué libro busco, a quién le pregunto para que me quite este vacío que me queda sin ti.

Prométeme que volverás pronto, porque yo no puedo prometerte que estaré bien sin ti.

Recuerda siempre que te quiero mas que a nadie...no lo olvides nunca ni lo dudes ni un segundo.
Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario