Por las palas, por hacerme la croqueta en la arena, por los lotes de reir, por ayudarme a perderle el miedo al agua de la playa. Por los chocazos, los desmayos, los mareos... por cuidarme y preocuparte tanto por mi.
Por esos cigarritos sentados en la orilla, por las botellonas un martes por la noche los dos solos hasta las 5 de la mañana, por las cervecitas y el adobo hablando y hablando... Por escaparte conmigo cada vez que puedes. Por regalarme tu tiempo.
Son estas pequeñas cosas las que me hacen quererte cada día mas. Y aunque a veces me enfade o me raye porque haya cosas que me molesten o me duelan, creeme que soy consciente de lo que tengo, y aunque tenga mis días tontos (muy tontos), no te dejaría escapar por nada del mundo. Porque me encantas. Porque eres mi día a día. Porque claro que puedo imaginarme sin ti, pero sabiendo que existes y que estas aquí, y que siento que eres para mi, el que pueda estar sin ti no entra en mis opciones del mañana.
Porque no es que te quiera mas que a nadie, es que te quiero como nunca he querido a nadie.
Siempre te echo de menos y pienso en ti con cada cosa que hago o cada cosa que me pasa; eres todo lo que necesito, porque sabes ser un novio, pero también un amigo, incluso a veces un padre o un hermano mayor.
¿Qué mas puedo pedir? Lo tienes todo, y es por eso que te quiero sólo para mi.
Y prometo estar siempre a tu lado, tanto en los buenos ratos como en los peores, cuando quieras ir de fiesta o cuando quieras quedarte en tu casa en pijama, cuando te duela la cara de reirte o los ojos de llorar, cuando estés cerca, y cuando estés muy lejos, siempre estaré contigo, pase lo que pase y cueste lo que cueste.
A cambio, sólo te pido una cosa; acuerdate de mi...
Te Quiero.
miércoles, 3 de agosto de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
De Vuelta.
Hoy estoy de vuelta. Después de dos meses sin pasar por aquí, hoy por fin estoy de vuelta.
Como todo en esta vida, de vueltas va la cosa. De vuelta a lo mismo.
Agujeros en los que uno recuerda haber caído, y en los que teme volver a caer. Y caemos.
Caemos una y otra vez. Caemos una y otra vez porque sí, sin pensar las consecuencias, a sabiendas de que sólo nosotros somos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra. Y tropezamos. Y nos duele; esa piedra nos duele infinitamente, esa piedra que no sale del zapato y que te duele a cada paso que das; esa piedra que te impide pisar sobre seguro, porque sabes que si pisas fuerte te acabará doliendo. Esa maldita piedra que cuando entra, parece que nunca vuelve a salir del maldito zapato.
Quizás sea lo mejor, saber que la piedra está ahí, que si nos ha dolido con un paso, nos volverá a doler con otro... no va a doler menos el saber que la piedra está ahí, pero al menos eres consciente de que nada es tan bonito como lo pintan, y que el dolor puede estar a tan sólo un paso de nuestros pies. Malditas piedras.
Putas mentiras.
Siempre me siento feliz, ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele y duele mucho.No esperes nada bueno de nadie, así nada podrá sorprenderte. (William Shakespeare)
Como todo en esta vida, de vueltas va la cosa. De vuelta a lo mismo.
Agujeros en los que uno recuerda haber caído, y en los que teme volver a caer. Y caemos.
Caemos una y otra vez. Caemos una y otra vez porque sí, sin pensar las consecuencias, a sabiendas de que sólo nosotros somos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra. Y tropezamos. Y nos duele; esa piedra nos duele infinitamente, esa piedra que no sale del zapato y que te duele a cada paso que das; esa piedra que te impide pisar sobre seguro, porque sabes que si pisas fuerte te acabará doliendo. Esa maldita piedra que cuando entra, parece que nunca vuelve a salir del maldito zapato.
Quizás sea lo mejor, saber que la piedra está ahí, que si nos ha dolido con un paso, nos volverá a doler con otro... no va a doler menos el saber que la piedra está ahí, pero al menos eres consciente de que nada es tan bonito como lo pintan, y que el dolor puede estar a tan sólo un paso de nuestros pies. Malditas piedras.
Putas mentiras.
Siempre me siento feliz, ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele y duele mucho.No esperes nada bueno de nadie, así nada podrá sorprenderte. (William Shakespeare)
lunes, 2 de mayo de 2011
Algo de Jorge Bucay...
Quiero que leas esto muy bien, es de Jorge Bucay, gran pensador y brillante escritor, muy sabio en sus palabras...
Disfrútalo.
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy puedes contar conmigo,
Sin condiciones.
Quiero aprender.
Quiero aprender a oírte sin juzgarte,
Quiero que me enseñes a opinar sin darte consejos,
Quiero aprender a confiar en mí sin exigirme,
Quiero enseñarte a ayudarme sin intentar decidir por mi,
Quiero aprender a cuidarte sin anularte,
Quiero que me enseñes a mirarte sin proyectar cosas en ti,
Quiero que aprendas a animarme sin empujarme,
Quiero enseñarte a abrazarme sin asfixiarme,
Quiero aprender a sostenerte sin hacerte cargo de ti,
Quiero que me enseñes como protegerte sin mentiras,
Quiero aprender a acercarme a ti sin invadirte,
Quiero que aprendamos a aceptar las cosas del otro que más nos disgusta, tanto como para no pretender cambiarlas,
Quiero que hoy, después de lo aprendido yo de ti y tu de mi, seamos capaces de elegirnos otra vez sin condiciones.
Disfrútalo.
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy puedes contar conmigo,
Sin condiciones.
Quiero aprender.
Quiero aprender a oírte sin juzgarte,
Quiero que me enseñes a opinar sin darte consejos,
Quiero aprender a confiar en mí sin exigirme,
Quiero enseñarte a ayudarme sin intentar decidir por mi,
Quiero aprender a cuidarte sin anularte,
Quiero que me enseñes a mirarte sin proyectar cosas en ti,
Quiero que aprendas a animarme sin empujarme,
Quiero enseñarte a abrazarme sin asfixiarme,
Quiero aprender a sostenerte sin hacerte cargo de ti,
Quiero que me enseñes como protegerte sin mentiras,
Quiero aprender a acercarme a ti sin invadirte,
Quiero que aprendamos a aceptar las cosas del otro que más nos disgusta, tanto como para no pretender cambiarlas,
Quiero que hoy, después de lo aprendido yo de ti y tu de mi, seamos capaces de elegirnos otra vez sin condiciones.
jueves, 14 de abril de 2011
Unpocodetodo.
Me encanta mirarte. Adoro el grandísimo poder que puedo tener sobre ti cuando te lanzo una mirada y me lo entiendes todo.
Me encanta ir contigo por la calle, que el mundo entero se entere de lo que llevo al lado, que se mueran de envidia imaginándonos cuando nadie puede vernos.
Me pierden tus formas... me vuelves loca cuando sacas tu lado más golfo, y cuando sacas el lado romántico me derrites de una manera descomunal.
Eres perfecto en todas tus maneras. Me haces perder los papeles cada vez que quieres, sabes muy bien cómo hacerlo y te encanta aprovecharlo...
Me gusta que tengas miedo cuando no estoy contigo; quizá eso sea un punto a mi favor, así uno valora más lo que tiene (y te lo digo porque yo también tengo miedo cuando estoy sin ti).
Te mataría cada vez que te enfadas conmigo por las películas en 3D que te montas tú solito con tus amigos los celos, pero te quiero demasiado como para matarte (un punto a tu favor), así que prefiero hablar contigo una y otra vez hasta intentar que entres en razón, a pesar de que sólo me contestes con monosílabos, onomatopeyas, y te limites a decirme y a decirte que eres un celoso y lo sabes... y no es eso lo que busco, yo no quiero culpas porque con eso no gano nada, quiero soluciones, o al menos que lo intentes; quizá te hagas mas bien a ti mismo que a mi.
Eres mi comida favorita y el vino que más rápido me emborracha... eres mi perdición y lo sabes, que jamás tuve ante mis ojos un hombre tan perfecto, físicamente y personalmente, con tanto carisma y capaz de contagiarme las ganas de todo, de aumentar tanto mis ganas de vivir, como si no fuesen suficientes las que ya tuviese antes.
Y lo cierto es que siento que últimamente sólo vivo para los viernes, para verte la cara, besarte y perderme en tu cuerpo, para inventar mil locuras por ti, para escribirte mil palabras a las que puedas acudir siempre que quieras.
Y es que últimamente vivo por ti...
Me encanta ir contigo por la calle, que el mundo entero se entere de lo que llevo al lado, que se mueran de envidia imaginándonos cuando nadie puede vernos.
Me pierden tus formas... me vuelves loca cuando sacas tu lado más golfo, y cuando sacas el lado romántico me derrites de una manera descomunal.
Eres perfecto en todas tus maneras. Me haces perder los papeles cada vez que quieres, sabes muy bien cómo hacerlo y te encanta aprovecharlo...
Me gusta que tengas miedo cuando no estoy contigo; quizá eso sea un punto a mi favor, así uno valora más lo que tiene (y te lo digo porque yo también tengo miedo cuando estoy sin ti).
Te mataría cada vez que te enfadas conmigo por las películas en 3D que te montas tú solito con tus amigos los celos, pero te quiero demasiado como para matarte (un punto a tu favor), así que prefiero hablar contigo una y otra vez hasta intentar que entres en razón, a pesar de que sólo me contestes con monosílabos, onomatopeyas, y te limites a decirme y a decirte que eres un celoso y lo sabes... y no es eso lo que busco, yo no quiero culpas porque con eso no gano nada, quiero soluciones, o al menos que lo intentes; quizá te hagas mas bien a ti mismo que a mi.
Eres mi comida favorita y el vino que más rápido me emborracha... eres mi perdición y lo sabes, que jamás tuve ante mis ojos un hombre tan perfecto, físicamente y personalmente, con tanto carisma y capaz de contagiarme las ganas de todo, de aumentar tanto mis ganas de vivir, como si no fuesen suficientes las que ya tuviese antes.
Y lo cierto es que siento que últimamente sólo vivo para los viernes, para verte la cara, besarte y perderme en tu cuerpo, para inventar mil locuras por ti, para escribirte mil palabras a las que puedas acudir siempre que quieras.
Y es que últimamente vivo por ti...
martes, 12 de abril de 2011
Exteriores.
''Me divierte terriblemente ver el dilema moral que más de una sufre cuando se lo cruza de frente, al pensar que tiene 5 segundos, quizá 10, para observarlo, para admirarlo antes de perderlo de vista…y el hecho de no saber donde mirar, si mirar sus ojos de cristal, su boca de apariencia dulce, su cuerpo escultural o su pelo travieso. Me extasía el hecho de pensar que yo tengo todo el tiempo del mundo para rendirme a él, para mirarlo una y otra vez, centímetro a centímetro hasta registrar cada lunar escondido en su piel…y que al resto de mortales solo le brinde unos segundos de pasada.
El hecho de despertarme a su lado cada mañana es algo que no termino de creerme por muchos días que pasen. Solía pasar tantas noches pensando en él, que me dormía con su recuerdo y al amanecer me encontraba sola, entre sábanas revueltas. Y ahora…¡quién me lo iba a decir! ahí esta él, revuelto entre mis sábanas por la mañana, con esos pelos de loco que a mi me vuelven loca y esa sonrisa de niño pequeño con la que se despierta, que hace que te den ganas de comerte el mundo, o más bien de comértelo a él...
Pensar que está a mi lado, que sólo me cruza la mirada a mi cuando 30 personas lo miran a él, me hace sentir tan orgullosa de tenerle... Y el saber que puedo fundirme con su piel siempre que quiera, que sus ojos me abren tantos amaneceres, me hace sentir una felicidad inmensa, como jamás la había experimentado.''
Y esto son sólo pequeños detalles que le daría de ti a cualquier mortal, para que se hiciese una milimétrica idea de lo increíble que es tenerte cerca.
(El saber que existes, que te cruzaste en mi camino, y el sentir que eres para mi, son mis ganas de seguir adelante mi camino, siempre contigo de la mano...)
No me sueltes nunca.
lunes, 11 de abril de 2011
Creer...
Créeme que no te miento si te digo que te bajaría el cielo pedazo a pedazo, estrella por estrella, aunque me dejase la vida en ello.
Créeme si te digo que siento que te necesito en mi vida, que tal vez hace 6 meses no pensaba en necesitar a alguien más para que formase parte de mí, pero me has entrado muy adentro y ya no hay manera de sacarte (y si esa manera existe, déjame vivir en la ignorancia, porque ni quiero ni necesito saber de ella).
Créeme cuando te confieso que tu cara al despertar es lo más bonito que se ha parado ante mis ojos, que me encanta perderme en tu piel, y que recuerdo tu olor como si fuese mi propio nombre.
Créeme si te digo que no creo en los límites del tiempo, porque he comprobado en mis propias carnes que 7 días sin ti se pasan como un mes, y que tres horas contigo duran lo que dura un beso.
Créeme cuando te confieso que me encanta imaginar una vida a tu lado, que sueño con llevar algo tuyo dentro de mi, que una de las ilusiones que hoy en día me dibujan una sonrisa es imaginarme de tu brazo con un vestido blanco y verte llorar de alegría... que yo se que son locuras, que ni siquiera sabemos donde despertaremos mañana, pero esto no es una obligación, ni un contrato, ni te culparé por haberme hecho creer en este tipo de ilusiones si algún día decides tomar otro camino; tan sólo déjame ser feliz soñando lo que sueño mientras exista la ilusión.
Créeme cuando no te digo nada, cuando solamente me dedico a mirarte, a observarte; me conoces más de lo que yo pensaba, así que créete todo lo que mis ojos sean capaz de confesarte en momentos así.
Créeme cuando te haga saber que te necesito como si hablase de una droga, como si hablase de respirar, porque eres el oxígeno que me ayuda a seguir adelante cada día.
Créeme que eres mi mayor apoyo cuando pienso en todas las ausencias que hay en mi vida, en todas aquellas personas que ya no están y que tanto necesito, porque siento que me aportas todo lo bueno que ellas ya no pueden darme porque no están aquí.
Créeme que necesito pedirte mil perdones y darte mil gracias por tragarte conmigo mis lágrimas mas amargas, por hacerme saber que estás aquí conmigo para reír y para llorar a mi mismo compás sin importarte el motivo, para darme la mano cuando tenga miedo y abrazarme cuando más lo necesite.
Créeme si hoy te confieso que creo que estás aquí, a mi lado, porque algo, alguien (yo se bien a qué me refiero) quieren que sea feliz, que esté protegida y que no me falte un motivo para sonreír cada mañana.
Créeme, porque he de confesarte que ahora mismo, mientras escribo estas letras, tengo el corazón encogido y las mejillas bañadas de lágrimas.
Créeme si te digo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
(Créeme si te digo que te quiero tanto que hasta me duele el corazón)
Te amo.
Créeme si te digo que siento que te necesito en mi vida, que tal vez hace 6 meses no pensaba en necesitar a alguien más para que formase parte de mí, pero me has entrado muy adentro y ya no hay manera de sacarte (y si esa manera existe, déjame vivir en la ignorancia, porque ni quiero ni necesito saber de ella).
Créeme cuando te confieso que tu cara al despertar es lo más bonito que se ha parado ante mis ojos, que me encanta perderme en tu piel, y que recuerdo tu olor como si fuese mi propio nombre.
Créeme si te digo que no creo en los límites del tiempo, porque he comprobado en mis propias carnes que 7 días sin ti se pasan como un mes, y que tres horas contigo duran lo que dura un beso.
Créeme cuando te confieso que me encanta imaginar una vida a tu lado, que sueño con llevar algo tuyo dentro de mi, que una de las ilusiones que hoy en día me dibujan una sonrisa es imaginarme de tu brazo con un vestido blanco y verte llorar de alegría... que yo se que son locuras, que ni siquiera sabemos donde despertaremos mañana, pero esto no es una obligación, ni un contrato, ni te culparé por haberme hecho creer en este tipo de ilusiones si algún día decides tomar otro camino; tan sólo déjame ser feliz soñando lo que sueño mientras exista la ilusión.
Créeme cuando no te digo nada, cuando solamente me dedico a mirarte, a observarte; me conoces más de lo que yo pensaba, así que créete todo lo que mis ojos sean capaz de confesarte en momentos así.
Créeme cuando te haga saber que te necesito como si hablase de una droga, como si hablase de respirar, porque eres el oxígeno que me ayuda a seguir adelante cada día.
Créeme que eres mi mayor apoyo cuando pienso en todas las ausencias que hay en mi vida, en todas aquellas personas que ya no están y que tanto necesito, porque siento que me aportas todo lo bueno que ellas ya no pueden darme porque no están aquí.
Créeme que necesito pedirte mil perdones y darte mil gracias por tragarte conmigo mis lágrimas mas amargas, por hacerme saber que estás aquí conmigo para reír y para llorar a mi mismo compás sin importarte el motivo, para darme la mano cuando tenga miedo y abrazarme cuando más lo necesite.
Créeme si hoy te confieso que creo que estás aquí, a mi lado, porque algo, alguien (yo se bien a qué me refiero) quieren que sea feliz, que esté protegida y que no me falte un motivo para sonreír cada mañana.
Créeme, porque he de confesarte que ahora mismo, mientras escribo estas letras, tengo el corazón encogido y las mejillas bañadas de lágrimas.
Créeme si te digo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
(Créeme si te digo que te quiero tanto que hasta me duele el corazón)
Te amo.
jueves, 7 de abril de 2011
Ausencias.
No puedo.
Te echo de menos.
Necesito tenerte cerca. Quiero besarte, sentirte. Necesito oírte respirar.
Los días pasan lentos, y siento cómo se me cae la casa encima porque tú no estás aquí.
Me ahogo entre estas cuatro paredes. Me ahogo entre el cielo y la tierra porque no te llevo de la mano.
Tengo frío, las noches nunca acaban y son más oscuras de lo normal porque tus manos no agarran mi cintura en esta cama vacía.
Tengo hambre de tus besos y sed de tus caricias. Mi boca te llama, mi cuerpo te grita y tú no estás.
Quisiera vivir en ti.
Quisiera despertar cada mañana y que tú estés ahí, que el verde de tus ojos me despierte en cada amanecer.
Necesito que todo huela a ti, que todo lo que me rodea tenga tu esencia impregnada para sentirte conmigo en la distancia.
Quisiera que fueras tú el que me robe el sueño cada noche a tu antojo, y no el maldito pensamiento que me perfora por dentro recordándome que no estás aquí.
El amor genera en mí el mayor de los odios; por amarte así odio tanto tus ausencias.
Odio todo aquello que te separe de mi. Odio los relojes, las horas, las hojas que caen del calendario que empezamos con un cruce de miradas.
Odio que sigan pasando los días con ella de por medio, con la maldita distancia.
Odio sentir que me faltará vida para disfrutar de ti como nadie más sería capaz de hacerlo.
Odio gritarle al mundo que te echo de menos, y que éste se tape los oídos y mire hacia otro lado, dejándome a la soledad como única compañera.
Siento que pierdo mis alas cuando no estoy contigo.
Te necesito para ser feliz.
Te amo.
Te echo de menos.
Necesito tenerte cerca. Quiero besarte, sentirte. Necesito oírte respirar.
Los días pasan lentos, y siento cómo se me cae la casa encima porque tú no estás aquí.
Me ahogo entre estas cuatro paredes. Me ahogo entre el cielo y la tierra porque no te llevo de la mano.
Tengo frío, las noches nunca acaban y son más oscuras de lo normal porque tus manos no agarran mi cintura en esta cama vacía.
Tengo hambre de tus besos y sed de tus caricias. Mi boca te llama, mi cuerpo te grita y tú no estás.
Quisiera vivir en ti.
Quisiera despertar cada mañana y que tú estés ahí, que el verde de tus ojos me despierte en cada amanecer.
Necesito que todo huela a ti, que todo lo que me rodea tenga tu esencia impregnada para sentirte conmigo en la distancia.
Quisiera que fueras tú el que me robe el sueño cada noche a tu antojo, y no el maldito pensamiento que me perfora por dentro recordándome que no estás aquí.
El amor genera en mí el mayor de los odios; por amarte así odio tanto tus ausencias.
Odio todo aquello que te separe de mi. Odio los relojes, las horas, las hojas que caen del calendario que empezamos con un cruce de miradas.
Odio que sigan pasando los días con ella de por medio, con la maldita distancia.
Odio sentir que me faltará vida para disfrutar de ti como nadie más sería capaz de hacerlo.
Odio gritarle al mundo que te echo de menos, y que éste se tape los oídos y mire hacia otro lado, dejándome a la soledad como única compañera.
Siento que pierdo mis alas cuando no estoy contigo.
Te necesito para ser feliz.
Te amo.
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