jueves, 22 de septiembre de 2011

Preguntas.

¿Te acuerdas cuando me preguntaste, justo un día antes de irte, que por qué quería que tu fueras el padre de mis hijos? Me faltaron palabras para responderte...
Quiero que mis hijos sean felices. Y nadie me hace más feliz que tú, qué menos que darles a ellos la oportunidad de conocerte, de disfrutar de ti, de que los hagas felices como me haces a mi.
Quiero que tengan un padre de quien sentirse orgullosos, como yo me siento orgullosa de ti.
Quiero que crezcan con amor, con mucho amor... y a ti de eso te sobra para darles.
Quiero que se rían, quiero oírlos reír constantemente. Y quien mejor que tú, Dani, mi niño eterno, para hacerlos reír, siempre con tus ganas de alegrar la vida y tus pequeñas cosas.
Quiero que sean personas de provecho, que tengan un ejemplo a seguir y aspiraciones en la vida. Quiero que seas el espejo donde ellos puedan mirarse.
Quiero un padre que los comprenda, los ayude y los entienda; pongo la mano en el fuego de que serías capaz de sacarlos del peor de los agujeros.
Quiero que seas tú porque siento que nadie se merece más que tú el tener parte de mi durmiendo entre tus brazos, sobre tu pecho. Alguien que te quiera incondicionalmente desde el primer día de su vida y sin motivos aparentes, que te vea como lo más grande, que haga que lo que yo te quiero parezca minúsculo al lado de su querer.
Quiero que seas tú. Algo me dice que tienes que ser tú con quien acabe mis días.
Quiero que esto dure siempre y que no pare de crecer, que cada día que pase me alegre más de haberte conocido, de las casualidades de la vida.
Espero que entiendas lo que esto significa para mí, el verte con estos ojos, con los que nunca vi a nadie, y que sepas valorar todo lo que daría por ti sin condiciones, sin pedirte nada a cambio.
Te amo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Quiero que sepas.

Quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti. Estoy orgullosa y quiero que el mundo entero sepa que eres parte de mí.
Estoy orgullosa por tu fuerza, por portarte como un hombre. Porque sabes donde estás y sabes a lo que vas. Porque en esas calles que pisarás los próximos cinco meses, hay gente que no conoces. Gente que no te conoce. Pero sin embargo, darías tu vida por ellos. Porque estás allí por ti, pero principalmente estás allí porque ellos necesitan gente como tú, gente que proteja a sus niños y mayores. Porque necesitan que alguien cierre las heridas que la guerra les dejó, gente que evite que vuelvan a derramar una lágrima de dolor por perder a un ser querido.
Te admiro, créeme, te admiro y mucho. Por eso pienso estar a tu lado, pase lo que pase, y apoyarte en todo. Porque te lo mereces. Porque esa gente se merece tener a alguien como tú que les dé seguridad (y créeme que en eso no hay quien te gane).
Porque tus padres, tus abuelos, tu familia y tus amigos, tienen motivos más que de sobra para estar orgullosos de ti.
Porque tienes dos cojones y dejas el miedo a un lado, dejas tu vida parada medio año para hacer un bien inmenso, para salvar vidas ajenas.
Porque pienso que no existe nadie mejor que tu para llevarme de la mano, porque lo vales y lo demuestras.
Y lo demuestras, no porque tengas que demostrarle al mundo quien eres, sino porque te sale de dentro.

Porque te lo mereces, estoy orgullosa de ti y quiero que el mundo lo sepa.
Te amo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Llegó el día...

Llegó el día. Hoy te has ido de mi lado. Y lo único que puedo decirte es: Bienvenido al resto de nuestra vida.
Porque después de esto, no dejaré que te separes de mi ni un momento. Porque después de esto, si aguantas por mi, por nosotros, mereces que te regale mi vida entera. Porque los relojes se me han parado el 19 de septiembre de 2011 a las 17:23, cuando te vi cruzar esa puerta que pondría 5000 kilómetros de distancia entre nuestros labios.
Quiero que sepas que todos te necesitamos aquí, que quiero estar cerca de ti; lo más lejos...a tu lado.
Y ahora dime qué le digo yo a mi cama cuando faltes tantos días, qué le digo yo a mis manos cuando me pidan tus caricias, qué le digo yo a mis ojos cuando busquen los tuyos y no los encuentren. Qué me digo yo cuando te necesite y no te tenga...
Que no se me quita este maldito nudo de la garganta, que no se me va tu olor, que siempre tengo los ojos empañados porque no paro de pensar en ti.
Dime cómo lo hago, en qué libro busco, a quién le pregunto para que me quite este vacío que me queda sin ti.

Prométeme que volverás pronto, porque yo no puedo prometerte que estaré bien sin ti.

Recuerda siempre que te quiero mas que a nadie...no lo olvides nunca ni lo dudes ni un segundo.
Te amo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

El tiempo no perdona.

Maldito sea el tiempo. Lo rápido que pasa cuando todo va bien, y lo eterno que se torna cuando algo nos hace sufrir. Hoy me he dado cuenta de que mis horas a tu lado están contadas. Y hoy, precisamente hoy, no hago más que arrepentirme de cada enfado, de cada día gris. De cada beso que no te he dado.
Tengo una deuda contigo; te debo abrazos, besos, caricias y lágrimas. Te debo minutos de alegría y segundos de silencio. Te debo noches enteras. Y veo que me falta tiempo para darte todo lo que te debo, y me duermo cada noche ahogándome en la pena de pensar que al despertar, habré perdido horas de ti, de nosotros.
Que cada vez falta menos, y el tiempo no perdona. Y en este caso, tampoco cura heridas; esta vez, el tiempo es el que las abre. Ese tiempo que me ha enseñado que siempre hay algo más, que eres diferente, que eres tú y solo tú quien merece más que nadie mis días. Ese maldito tiempo que me va a separar de ti, que me privará de tu sonrisa, de tus consuelos, de tus locuras y tus rarezas. De tus besos, de tu pasión. De mi mayor alegría.
No perdona a nadie, el tiempo no perdona a nadie. Y tampoco lo hará con nosotros.
Sólo prométeme que tendremos la oportunidad de recuperar el tiempo perdido, y estaré siempre a tu lado, pase lo que pase, por mucho que me duela. Por mucho que llore, por mucho que te extrañe, por muy sola que me sienta. Siempre contigo.
Siempre.

(Y recuerda... que quiero estar contigo hasta que me arrugue entera y me quede sin dientes...)

miércoles, 3 de agosto de 2011

Verano.

 Por las palas, por hacerme la croqueta en la arena, por los lotes de reir, por ayudarme a perderle el miedo al agua de la playa. Por los chocazos, los desmayos, los mareos... por cuidarme y preocuparte tanto por mi.
Por esos cigarritos sentados en la orilla, por las botellonas un martes por la noche los dos solos hasta las 5 de la mañana, por las cervecitas y el adobo hablando y hablando... Por escaparte conmigo cada vez que puedes. Por regalarme tu tiempo.
Son estas pequeñas cosas las que me hacen quererte cada día mas. Y aunque a veces me enfade o me raye porque haya cosas que me molesten o me duelan, creeme que soy consciente de lo que tengo, y aunque tenga mis días tontos (muy tontos), no te dejaría escapar por nada del mundo. Porque me encantas. Porque eres mi día a día. Porque claro que puedo imaginarme sin ti, pero sabiendo que existes y que estas aquí, y que siento que eres para mi, el que pueda estar sin ti no entra en mis opciones del mañana.
Porque no es que te quiera mas que a nadie, es que te quiero como nunca he querido a nadie.
Siempre te echo de menos y pienso en ti con cada cosa que hago o cada cosa que me pasa; eres todo lo que necesito, porque sabes ser un novio, pero también un amigo, incluso a veces un padre o un hermano mayor.
¿Qué mas puedo pedir? Lo tienes todo, y es por eso que te quiero sólo para mi.
Y prometo estar siempre a tu lado, tanto en los buenos ratos como en los peores, cuando quieras ir de fiesta o cuando quieras quedarte en tu casa en pijama, cuando te duela la cara de reirte o los ojos de llorar, cuando estés cerca, y cuando estés muy lejos, siempre estaré contigo, pase lo que pase y cueste lo que cueste.
A cambio, sólo te pido una cosa; acuerdate de mi...

Te Quiero.


viernes, 22 de julio de 2011

De Vuelta.

Hoy estoy de vuelta. Después de dos meses sin pasar por aquí, hoy por fin estoy de vuelta.
Como todo en esta vida, de vueltas va la cosa. De vuelta a lo mismo.
Agujeros en los que uno recuerda haber caído, y en los que teme volver a caer. Y caemos.
Caemos una y otra vez. Caemos una y otra vez porque sí, sin pensar las consecuencias, a sabiendas de que sólo nosotros somos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra. Y tropezamos. Y nos duele; esa piedra nos duele infinitamente, esa piedra que no sale del zapato y que te duele a cada paso que das; esa piedra que te impide pisar sobre seguro, porque sabes que si pisas fuerte te acabará doliendo. Esa maldita piedra que cuando entra, parece que nunca vuelve a salir del maldito zapato.
Quizás sea lo mejor, saber que la piedra está ahí, que si nos ha dolido con un paso, nos volverá a doler con otro... no va a doler menos el saber que la piedra está ahí, pero al menos eres consciente de que nada es tan bonito como lo pintan, y que el dolor puede estar a tan sólo un paso de nuestros pies. Malditas piedras.

Putas mentiras.




Siempre me siento feliz, ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele y duele mucho.No esperes nada bueno de nadie, así nada podrá sorprenderte. (William Shakespeare)

lunes, 2 de mayo de 2011

Algo de Jorge Bucay...

Quiero que leas esto muy bien, es de Jorge Bucay, gran pensador y brillante escritor, muy sabio en sus palabras...
Disfrútalo.


Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confí­es en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy puedes contar conmigo,
Sin condiciones.
Quiero aprender.
Quiero aprender a oírte sin juzgarte,
Quiero que me enseñes a opinar sin darte consejos,
Quiero aprender a confiar en mí sin exigirme,
Quiero enseñarte a ayudarme sin intentar decidir por mi,
Quiero aprender a cuidarte sin anularte,
Quiero que me enseñes a mirarte sin proyectar cosas en ti,
Quiero que aprendas a animarme sin empujarme,
Quiero enseñarte a abrazarme sin asfixiarme,
Quiero aprender a sostenerte sin hacerte cargo de ti,
Quiero que me enseñes como protegerte sin mentiras,
Quiero aprender a acercarme a ti sin invadirte,
Quiero que aprendamos a aceptar las cosas del otro que más nos disgusta, tanto como para no pretender cambiarlas,
Quiero que hoy, después de lo aprendido yo de ti y tu de mi, seamos capaces de elegirnos otra vez sin condiciones.

jueves, 14 de abril de 2011

Unpocodetodo.

Me encanta mirarte. Adoro el grandísimo poder que puedo tener sobre ti cuando te lanzo una mirada y me lo entiendes todo.
Me encanta ir contigo por la calle, que el mundo entero se entere de lo que llevo al lado, que se mueran de envidia imaginándonos cuando nadie puede vernos.
Me pierden tus formas... me vuelves loca cuando sacas tu lado más golfo, y cuando sacas el lado romántico me derrites de una manera descomunal.
Eres perfecto en todas tus maneras. Me haces perder los papeles cada vez que quieres, sabes muy bien cómo hacerlo y te encanta aprovecharlo...
Me gusta que tengas miedo cuando no estoy contigo; quizá eso sea un punto a mi favor, así uno valora más lo que tiene (y te lo digo porque yo también tengo miedo cuando estoy sin ti).
Te mataría cada vez que te enfadas conmigo por las películas en 3D que te montas tú solito con tus amigos los celos, pero te quiero demasiado como para matarte (un punto a tu favor), así que prefiero hablar contigo una y otra vez hasta intentar que entres en razón, a pesar de que sólo me contestes con monosílabos, onomatopeyas, y te limites a decirme y a decirte que eres un celoso y lo sabes... y no es eso lo que busco, yo no quiero culpas porque con eso no gano nada, quiero soluciones, o al menos que lo intentes; quizá te hagas mas bien a ti mismo que a mi.
Eres mi comida favorita y el vino que más rápido me emborracha... eres mi perdición y lo sabes, que jamás tuve ante mis ojos un hombre tan perfecto, físicamente y personalmente, con tanto carisma y capaz de contagiarme las ganas de todo, de aumentar tanto mis ganas de vivir, como si no fuesen suficientes las que ya tuviese antes.
Y lo cierto es que siento que últimamente sólo vivo para los viernes, para verte la cara, besarte y perderme en tu cuerpo, para inventar mil locuras por ti, para escribirte mil palabras a las que puedas acudir siempre que quieras.

Y es que últimamente vivo por ti...

martes, 12 de abril de 2011

Exteriores.

''Me divierte terriblemente ver el  dilema moral que más de una sufre cuando se lo cruza de frente, al pensar que tiene 5 segundos, quizá 10, para observarlo, para admirarlo antes de perderlo de vista…y el hecho de no saber donde mirar, si mirar sus ojos de cristal, su boca de apariencia dulce, su cuerpo escultural o su pelo travieso. Me extasía el hecho de pensar que yo tengo todo el tiempo del mundo para rendirme a él, para mirarlo una y otra vez, centímetro a centímetro hasta registrar cada lunar escondido en su piel…y que al resto de mortales solo le brinde unos segundos de pasada.

El hecho de despertarme a su lado cada mañana es algo que no termino de creerme por muchos días que pasen. Solía pasar tantas noches pensando en él, que me dormía con su recuerdo y al amanecer me encontraba sola, entre sábanas revueltas. Y ahora…¡quién me lo iba a decir! ahí esta él, revuelto entre mis sábanas por la mañana, con esos pelos de loco que a mi me vuelven loca y esa sonrisa de niño pequeño con la que se despierta, que hace que te den ganas de comerte el mundo, o más bien de comértelo a él...

Pensar que está a mi lado, que sólo me cruza la mirada a mi cuando 30 personas lo miran a él, me hace sentir tan orgullosa de tenerle... Y el saber que puedo fundirme con su piel siempre que quiera, que sus ojos me abren tantos amaneceres, me hace sentir una felicidad inmensa, como jamás la había experimentado.''

Y esto son sólo pequeños detalles que le daría de ti a cualquier mortal, para que se hiciese una milimétrica idea de lo increíble que es tenerte cerca.
(El saber que existes, que te cruzaste en mi camino, y el sentir que eres para mi, son mis ganas de seguir adelante mi camino, siempre contigo de la mano...)

No me sueltes nunca.


lunes, 11 de abril de 2011

Creer...

Créeme que no te miento si te digo que te bajaría el cielo pedazo a pedazo, estrella por estrella, aunque me dejase la vida en ello.
Créeme si te digo que siento que te necesito en mi vida, que tal vez hace 6 meses no pensaba en necesitar a alguien más para que formase parte de mí, pero me has entrado muy adentro y  ya no hay manera de sacarte (y si esa manera existe, déjame vivir en la ignorancia, porque ni quiero ni necesito saber de ella).
Créeme cuando te confieso que tu cara al despertar es lo más bonito que se ha parado ante mis ojos, que me encanta perderme en tu piel, y que recuerdo tu olor como si fuese mi propio nombre.
Créeme si te digo que no creo en los límites del tiempo, porque he comprobado en mis propias carnes que 7 días sin ti se pasan como un mes, y que tres horas contigo duran lo que dura un beso.
Créeme cuando te confieso que me encanta imaginar una vida a tu lado, que sueño con llevar algo tuyo dentro de mi, que una de las ilusiones que hoy en día me dibujan una sonrisa es imaginarme de tu brazo con un vestido blanco y verte llorar de alegría... que yo se que son locuras, que ni siquiera sabemos donde despertaremos mañana, pero esto no es una obligación, ni un contrato, ni te culparé por haberme hecho creer en este tipo de ilusiones si algún día decides tomar otro camino; tan sólo déjame ser feliz soñando lo que sueño mientras exista la ilusión.
Créeme cuando no te digo nada, cuando solamente me dedico a mirarte, a observarte; me conoces más de lo que yo pensaba, así que créete todo lo que mis ojos sean capaz de confesarte en momentos así.
Créeme cuando te haga saber que te necesito como si hablase de una droga, como si hablase de respirar, porque eres el oxígeno que me ayuda a seguir adelante cada día.
Créeme que eres mi mayor apoyo cuando pienso en todas las ausencias que hay en mi vida, en todas aquellas personas que ya no están y que tanto necesito, porque siento que me aportas todo lo bueno que ellas ya no pueden darme porque no están aquí.
Créeme que necesito pedirte mil perdones y darte mil gracias por tragarte conmigo mis lágrimas mas amargas, por hacerme saber que estás aquí conmigo para reír y para llorar a mi mismo compás sin importarte el motivo, para darme la mano cuando tenga miedo y abrazarme cuando más lo necesite.
Créeme si hoy te confieso que creo que estás aquí, a mi lado, porque algo, alguien (yo se bien a qué me refiero) quieren que sea feliz, que esté protegida y que no me falte un motivo para sonreír cada mañana.
Créeme, porque he de confesarte que ahora mismo, mientras escribo estas letras, tengo el corazón encogido y las mejillas bañadas de lágrimas.
Créeme si te digo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

(Créeme si te digo que te quiero tanto que hasta me duele el corazón)

Te amo.

jueves, 7 de abril de 2011

Ausencias.

No puedo.
Te echo de menos.
Necesito tenerte cerca. Quiero besarte, sentirte. Necesito oírte respirar.
Los días pasan lentos, y siento cómo se me cae la casa encima porque tú no estás aquí.
Me ahogo entre estas cuatro paredes. Me ahogo entre el cielo y la tierra porque no te llevo de la mano.
Tengo frío, las noches nunca acaban y son más oscuras de lo normal porque tus manos no agarran mi cintura en esta cama vacía.
Tengo hambre de tus besos y sed de tus caricias. Mi boca te llama, mi cuerpo te grita y tú no estás.
Quisiera vivir en ti.
Quisiera despertar cada mañana y que tú estés ahí, que el verde de tus ojos me despierte en cada amanecer.
Necesito que todo huela a ti, que todo lo que me rodea tenga tu esencia impregnada para sentirte conmigo en la distancia.
Quisiera que fueras tú el que me robe el sueño cada noche a tu antojo, y no el maldito pensamiento que me perfora por dentro recordándome que no estás aquí.
El amor genera en mí el mayor de los odios; por amarte así odio tanto tus ausencias.
Odio todo aquello que te separe de mi. Odio los relojes, las horas, las hojas que caen del calendario que empezamos con un cruce de miradas.
Odio que sigan pasando los días con ella de por medio, con la maldita distancia.
Odio sentir que me faltará vida para disfrutar de ti como nadie más sería capaz de hacerlo.
Odio gritarle al mundo que te echo de menos, y que éste se tape los oídos y mire hacia otro lado, dejándome a la soledad como única compañera.

Siento que pierdo mis alas cuando no estoy contigo.
Te necesito para ser feliz.


Te amo.

lunes, 4 de abril de 2011

Regalos.

Te regalo mis amaneceres, que no son pocos.
Te regalo mis suspiros, esos besos que no se dan y que tanto guardan dentro.
Te regalo mi cuerpo, siempre que lo quieras, sólo para ti.
Te regalo mis sonrisas, con la esperanza de contagiarte mis alegrías.
Te regalo mis secretos más íntimos, para que los guardes como lo hice yo.
Te regalo mi confianza, esa que tanto cuesta encontrar y es tan difícil de conservar.
Te regalo mis besos por toda tu piel, para que sientas todo lo que mis labios quieren decirte.
Te regalo mi tiempo, porque siento que es más valioso estando a tu lado.
Te regalo tranquilidad, para que nada perturbe tus días.
Te regalo sueños, para que vivas con ganas de que se cumplan algún día.
Te regalo ilusión, para que no te falten motivos para querer que pase el tiempo.

Te regalo la oportunidad de ser feliz.

Quizá sean los regalos mas difíciles que puedas tener, porque al no poseerlos físicamente, no podrás devolvérmelos si te marchas de mi lado.
¿Y sabes lo mejor? Que seguirías recordándolos por mucho tiempo que pasara, porque no es un material, sino un sentimiento.
Y es tan difícil borrar los rastros de la inmaterial felicidad...

Por lo que ha sido. Por lo que es. Y porque espero que lo siga siendo.
Por nosotros.

(Necesitaba que me quisieran, pero mas que nada necesitaba saber quererme yo, y es el regalo más grande que me hayan podido hacer en la vida)

Gracias a ti lo estoy consiguiendo.


Te amo.

jueves, 31 de marzo de 2011

Tormentas.

Momentos de fragilidad extrema en los que sientes que todo pende de un hilo.
Miedo de lo que aún no ha sucedido, pero puede suceder.
Angustia por no saber de qué color amanecerá el mañana.
Pánico de imaginar lo tan fácilmente imaginable y doloroso.
Temor de besar de nuevo los labios de la soledad.

Se acabó.

Dejemos todo esto a un lado.
Pienso disfrutar cada segundo de ti.
Aprovecharé cada minuto contigo y grabaré cada instante en mi mente, por si alguna vez tiene que formar parte de mi memoria para recordarme que alguna vez fui capaz de ser feliz.
Te voy a amar con todas las consecuencias.
Lo único que se es que estoy contigo.
Que quiero caminar contigo.
Que quiero ser feliz contigo, pase lo que pase.

Y mañana, que salga el sol por donde quiera.


Eres capaz de generar en mi el caos más intenso que jamás imaginé sentir.
(Y lo peor de todo, es que me encanta)

martes, 29 de marzo de 2011

Es más que eso.

El amor no son flores. El amor no son fechas.
No es un corazón dibujado en un papel con dos nombres y un te quiero. El amor no son bombones.
El amor no son alianzas ni esclavas con grabados en su interior.
El amor no es el regalo más caro. No es agarrarse delante de la gente para demostrar que estamos juntos.
El amor no es San Valentín. El amor no es despedirse de la vida.
El amor no es pensar por ti, ni que pienses por mi.
El amor no son cartas. El amor no es 'hacer el amor'.
El amor no es aparentar ser felices.

Es más que eso.

El amor es comerse a besos cuando nadie mira.
El amor es que cada día sea igual de importante que recordar que cualquier fecha 'señalada'.
El amor es un mensaje a las 4 de la mañana porque sí, porque me apetece recordarte que te quiero y punto.
El amor es un anillo cualquiera, comprado en cualquier parte, porque en ese momento te acordaste de mí.
El amor es una bolsa de las chuches rellenas que tanto te gustan.
El amor es emborracharse juntos sin que haya nadie más.
El amor es preferir reír y llorar contigo antes que con nadie.
El amor es conocer desde tus cicatrices hasta todo lo que te gusta comer.
El amor es saber y conocer todo lo malo de ambos, y aun así, quererse como si nada.
El amor es escaparse del mundo porque todo lo demás estorba para amarse.
El amor es ser capaz de echarse de menos incluso durmiendo en la misma cama.
El amor es estar entre mucha gente, separados, y comernos con los ojos.
El amor es tener la libertad de poder hacer lo que quieras porque te dan confianza, y no tener la necesidad de hacerlo aunque esté al alcance de tu mano.
El amor es morderse, comerse, disfrutarse, conocerse, extasiarse y descubrir cada rincón, siempre con infinitas ganas; eso sí es hacer el amor.
El amor es entenderse cuando sobran las palabras.
El amor es ser capaz de pensar como tú, y que seas capaz de pensar como yo.


El amor (nuestro amor) es obra y gracia de nosotros mismos en conjunto, y por ello es único, irrepetible, inigualable e incomparable.


Esto es sólo una de las miles de formas que pienso inventarme para que cada día entiendas de manera diferente que te quiero como a nadie.

(Ahora deja de leer como un idiota y bésame)

lunes, 28 de marzo de 2011

Hablando claro.

Hoy quiero hablarte claro.
Quizá mas claro de lo que te haya hablado nunca. Hoy quiero ser realista.
Que yo se que el mundo seguirá girando aunque te marches de mi lado.
(pero sencillamente, no necesito saber hacia donde girará, prefiero que se pare y que nos bajemos juntos de este mundo loco)
Que yo se que mi vida no se acaba sin ti.
(pero imaginarme la vida sin ti es algo que dejó de entrar en mis planes desde hace tiempo)
Que yo se que no eres perfecto.
(pero tus defectos son encantadores, y me ayudan a amarte un poco más cada día)
Que yo se que las hay mejores que yo
(pero me conformo con saber que pocas serían capaz de dar todo lo que yo estoy dispuesta a dar por ti)
Que yo se que hay mas bocas en el mundo para besar
(pero he probado la tuya y ya no hay vuelta atrás)
Que yo se que hoy en día un 'para siempre' es demasiado arriesgado
(pero he decidido apostar todo a un número y no me importan las consecuencias...y ese número eres tú)
Que yo se que puedo caer y hacerme mucho daño por darlo todo
(pero bienvenidas sean todas las heridas si merece la pena el camino recorrido)
Que yo se que quizás solo soy una más
(pero creo que si te faltara, acabarías extrañándome de manera totalmente distinta a lo que hoy en dia conozcas como 'extrañar')
Que yo se que aún soy bastante joven
(pero confío en poder enseñarte cosas de la vida que quizá aun no sepas)
Que yo se que vales demasiado
(pero sinceramente, creo que merezco tenerte)


Que me da igual de todo,
Que me quedo con las seis letras de tu nombre como si fuesen mi mayor tesoro,
Que guardo cada uno de tus besos para morderlos cuando no pueda morderte la boca,
Que paso del mundo, paso del miedo, y paso del mañana si amenaza con llover.

Que te tengo a mi lado y es lo único que me importa.

(Te amo por todo, sobre todo y ante todo)

domingo, 27 de marzo de 2011

Dos.

Besa. Muerde. Siente. Huele. Aprieta. Prueba. Sigue. Arriba. Grita. Más.
Para. Así. Suave. Lame. Araña. Debajo. Agarra. Observa. Siente.
Cambia. Toca. Pellizca. Acaricia. Besa. Sigue.
Acaricia. Muerde. Fuerte. Sigue. Abraza.
Así. Mira. Cambia. Agarra. Suave.
Aprieta. Más. Besa. Besa. Besa. Sigue. Más.
Así...

Siempre diferente, haciéndome sentir siempre exactamente igual.


Siempre perfecto. 


(No hace falta que te explique nada más)

miércoles, 23 de marzo de 2011

Dolores de cabeza...

Sabes que hoy no me encuentro bien, apenas puedo mantener los ojos abiertos sin que me lloren con este horrible dolor de cabeza que tanta lata suele darme.
Pero ya sabes, una promesa es una promesa, y yo las cumplo contra viento y marea.
Así que, como hoy no 'funciono' bien, te dejo esta canción: quiero pedirte que la escuches, que sientas la letra. Prometo compensarte la pequeñez que te regalo hoy.
Te la dedico, porque creo que es una de las maneras más exactas de definir lo que siento por ti.
Disfrútala, con todo mi amor...



(Y fue tan fácil quererte tanto, algo que no imaginaba...)

martes, 22 de marzo de 2011

Huracanes.

Odio. Rabia. Celos. Envidia.

Todo es más cercano de lo que tú crees, y está mucho más lejos de lo que piensas en realidad.
No odio a una mujer que te mire, sinceramente yo también te miraría si no te hubiera conocido, y lo puedo comprender.
No siento rabia al ver que alguna chica coquetee contigo delante mía, estoy muy segura de hasta dónde me pueden hacer llegar mis capacidades o cualidades, llámalas como quieras.
No siento envidia de la belleza ajena, soy consciente de mi propia realidad y sé que hay mucho que mejorar, pero estoy tan segura de que puedo conseguirlo, que es algo que no me afecta.
No siento celos de alguien que haya llegado antes de que yo apareciese, al fin y al cabo, soy yo la que está aquí después de todo.

La húmeda gota que resbala por tu interminable espalda, de principio a fin, deslizándose sin prisa alguna; ella es la causa de mis mayores celos, por poder rozar tu piel cuando yo no puedo hacerlo.
Las sábanas que cubren tu tallado cuerpo cuando en la noche duermes, ellas son mi mayor envidia, por darte ese calor que mis brazos no alcanzan a darte porque no te tengo cerca.
Las prendas que ocultan cada centímetro de tu piel, ellas son mi mayor odio, porque privan a mis ojos de admirar todo lo que más deseo.
Las agujas de todos los relojes que hallo en mi camino, ellas son mis peores enemigas, por recordarme incesantemente que los minutos van pasando y no te tengo a mi lado.
Los labios que posees, me hacen sentir la mayor bipolaridad jamás pensada, porque los amo; amo besarlos, amo morderlos, amo que se pierdan en mi cuerpo, amo observarlos en silencio... pero a la vez los odio, los odio porque atrapan tu sonrisa en su interior cuando más necesito verla.
La melodía que te despierta en las mañanas, ella es la culpable de mi rabia, por no ser el susurro de mi voz lo que te haga salir de tus sueños más profundos.

Son los pequeños detalles, aparentemente insignificantes para cualquiera, los que despiertan en mí los peores sentimientos por tener el divino privilegio de ser parte de tu día a día.

(Por ser parte de ti)

lunes, 21 de marzo de 2011

No es normal.

Quiero pensar que estás aquí por alguna razón especial.

No es normal en mí estar así. No es normal en mí tener 24 horas al día en la cabeza a alguien.
No es normal en mi recordar tan firmemente un tacto y un olor.
No es normal en mí cambiar de vida radicalmente por intentar ayudarme a mí misma a ser feliz (contigo).
No es normal en mi tener miedo. No es normal en mi preocuparme más de lo normal por ciertas cosas.
No es normal en mi necesitar escuchar una voz tan a menudo. No es normal en mi llorar, ni siquiera de alegría.
No es normal en mi dejarlo todo y que no me importe nada más.
No es normal en mi quedarme sin palabras.
No es normal en mi derramar tantas letras sin necesitar una justificación.
No es normal en mi dejarme ver sin mis escudos, esos que parecen darme un cierto tipo de seguridad (algo inestable la mayoría de las veces).
No es normal en mi olvidarme del mundo. No es normal en mi ignorar los daños pasados.
No es normal en mi que se derrita esa capa de hielo que envolvía (y protegía) mi corazón.
No es normal en mi necesitar tanto un abrazo, un beso, o una caricia.
No es normal en mi aguantar la mirada durante horas, queriendo decir miles de cosas y sin ser capaz de articular una sola palabra.
No es normal en mi el no callarme los problemas o los gestos que me incomoden.
No es normal en mi confiar a ciegas. No es normal en mi medir mis actos para que todo en ti sea tranquilidad.
No es normal en mi sonreír tanto. No es normal en mi sentir tanto.
No es normal en mí ser yo misma sin que me importen las consecuencias.

O quizás... todo esto sí sea normal en mí.
Quizás todo esto sea tan solo el pequeño resumen de la persona que realmente soy.
Que por la infección provocada por esos corazones de piedra que me han rodeado en la vida, no he podido ser yo.
No me ATREVÍA a ser yo. Y para qué engañarnos, tampoco tenía ganas.
Siempre he pensado que todo daba igual, nadie se esforzaba en buscar más allá de mis retinas; en  perderse en mi interior y descubrir todo lo que albergaba en mi ser.

Quizás la vida tenía preparado un plan para mi, para nosotros.
Quiero pensar que llegaste a mi vida para algo más que para conocerme... para ayudarme a conocerme a mí misma.
Para sacar lo mejor de mi. Para derretir el hielo, abrir puertas y romper cadenas.
Para adoctrinarme a querer ante todo y sobre todas las cosas.
Para enseñarme a ser feliz.

Quiero pensar que me quedan infinitud de cosas que aprender a tu lado.
No me sueltes nunca...
(Contigo todo es posible)

domingo, 20 de marzo de 2011

Alfabeto.

Algo me dice que tú y yo teníamos que coincidir en esta vida.
Besarte es mi mayor adicción desde que probé tus labios.
Cada día que pasa, me doy más cuenta de que tenías que llegar.
Donde quiera que esté, te siento conmigo aunque no estés a mi lado.
Eres la casualidad más perfecta de mi vida.
Felicidad es lo que se aprecia en mi cara cuando le hablo a alguien de ti.
Gracias, por ser tú...
Horas que paso sin ti, sólo son horas vacías.
Imaginar una vida a tu lado es mi mayor pasatiempo.
Jamás podría hacerte daño.
Kilos de ilusión y miles de sueños son mi día a día desde que tú estás en ellos.
Las mayores locuras de mi vida son contigo, son por ti, y son sólo para ti.
Miedo, esa pequeña carga que a veces no me deja disfrutar de ti...
No quiero que me sueltes nunca.
Ojitosverdes, me encantas...
Pura pasión, así te siento cuando tu piel me roza...
Que te necesito demasiado es algo que ya he asumido.
Respirar a dos centímetros de tus labios es mi vicio...
Sonrisas de tu boca son mi mayor fuente de aliento cuando algo no va bien.
Te quiero en mi vida, pase lo que pase.
Un día sin ti dura más de 24 horas.
Verte dormir abrazado a mí es una de las mejores sensaciones que he vivido.
Words are not enough to explain how lovely you are...
Xti, xq t merecs lo mjor.
Ya no quiero conocer nada que se salga de los límites de tu cuerpo.
Zurcir los pequeños rotos y descosidos de tu corazón es mi mayor promesa.


Puedo dedicarte un alfabeto entero, toda letra adquiere un significado cuando se trata de ti...
(Contigo todo es posible.)

jueves, 17 de marzo de 2011

Pequeños consejos.

¿Sabes?
Llevo todo el día con una necesidad incontrolable de abrazarte, de darte un beso.
De verte la cara mientras hablo contigo. De rozarte los labios con mis dedos...
Es esa maldita sensación de echarte de menos cada día, y tener que conformarme, porque sé que podría ser peor, que cinco días sin verte acabarán convirtiéndose en cinco meses sin ti.

Pero no, hoy no quiero eso. Hoy no estoy aquí para decirte cuánto te necesito, ni lo mucho que eres para mí. Tengo cientos de días para escribirte sobre eso, e infinidad de segundos para recordártelo cara a cara.

Hoy me siento en la obligación de hacer algo que nunca había hecho.
Hoy necesito darte algunos consejos.

Hoy quería pedirte que seas siempre tú; que no sigas el camino marcado, porque te conducirá adonde otros han ido ya... quiero decir, que no dejes que nadie te influencie con sus decisiones, planes o ideas. Ten presente que hay gente que está tan segura de que sus actos les acarrearán consecuencias, que trataran de no ser los únicos que salgan perdiendo, y por eso tratarán de arrastrarte con ellos. Por eso, mide y sopesa cuando la situación lo requiera, escuchate a ti mismo y decide por tu propio pie. No te dejes arrastrar gratuitamente, hay muchas cosas que puedes perder por el camino.

Hoy quería explicarte que esperar que la vida te trate bien porque tú seas buena persona, es como esperar que un león no vaya a atacarte tan sólo por que seas vegetariano. Las cosas que te sucedan en la vida y que te hagan daño, serán en la mayoría de los casos, totalmente ajenas a tu persona. Con esto no quiero que cambies tu actitud, que 'te vuelvas malo, porque total, te van a hacer daño igual...'. No. Esa no es la solución. La única solución posible es aceptar esta realidad y aprender a vivir con ello, y asimilar que si nos hacen daño, no es por culpa nuestra; dejemos las autoacusaciones para otro momento. Que la vida es una veleta, y nunca se sabe hacia dónde cambiará el viento. A pesar de todo, te prometí que yo nunca te haría daño (y ya sabes que nunca rompo una promesa); quédate tranquilo por mi parte, pero no pierdas de vista el resto del mundo. La vida no siempre nos lo pone fácil cuando tratamos de ser felices.

Hoy quería recordarte que la peor guerra que existe es la de la cabeza contra el corazón. Te recomiendo que encierres ciertos pensamientos en algún lugar donde no te impidan ser feliz, ni impidan que otras personas puedan ser felices contigo. La mayoría de las veces la cabeza le cierra las puertas al corazón, limitando los sentimientos por cosas que nos han pasado o por miedos constantes que nos roban hasta el sueño.
Personalmente, creo que es muy triste perderse momentos y sensaciones únicas e irrepetibles tan sólo porque nuestra cabecita pensante no nos deje ser nosotros mismos. Hoy quiero pedirte que hagas igual que hicieron Romeo y Julieta: 'Ayúdame a olvidarme de pensar' . Prometo ayudarte siempre que lo necesites, y más si se trata de desencadenar tu corazón de tu cabeza...

Con todo esto, lo único que quiero es que pienses en ciertas cosas. Que las comprendas, con la única finalidad de conseguir que seas totalmente feliz.

'¿Eres feliz?... La pregunta más difícil. Para ser feliz hace falta coraje' (Federico Moccia)

Recuerda que siempre que te falte ese coraje, ahí estaré yo, a tu lado, apoyándote...y ofreciéndote mi hombro, mi mano, o lo que sea que necesites, para que te apoyes en mi.

Quiero que seas feliz...
(cueste lo que cueste)

miércoles, 16 de marzo de 2011

El primero.

Tú y yo sabemos lo mucho que te 'enfada' pensar que no has sido el primero para mí.
¿Que no has sido el primero para mí? ¡Ven aquí y dímelo a la cara!
Estás totalmente equivocado... ¿Te explico por qué?

Eres el primero que me hace creer por momentos que soy la chica más guapa de la Tierra, con tus miraditas, tus sonrisas que esconden ese 'algo' que tan nerviosa me pone, y con tus palabras.
Eres el primero que hace que me despierte a las 5 de la mañana para pedirte con mi mayor cara de pena y los ojos cerrados de seguir dormida 'que no te vayas de la camaaaaa...' (cuando en realidad sólo vas al baño un momentito)
Eres el primero que consigue que me emborrache, se emborracha conmigo,y con la borrachera me acuesta en el sofá y me tapa para que no tenga frío, me trae la cena desde la otra punta de Rota teniendo que ir solo; intenta que coma y viendo que no lo hago, no me quita ojo de encima para asegurarse de que estoy bien...te duermes conmigo en un sofá minúsculo porque sabes que no podía moverme, pasas frío por mi culpa y aun así, no dejas de abrazarme para que no pase frío yo.
Eres el primero que me presenta delante de todos sus amigos como 'su mujer', cuando se suponía que ni siquiera eramos novios todavía.
Eres el primero que me demuestra que necesita mi piel mucho más de lo que podía imaginar.
Eres el primero que se para a mirarme cuando estoy dormida, y disfruta tanto cuando me ve despertarme.
Eres el primero que consigue que me pase toda la noche quebrándome la cabeza para intentar sorprenderte a la mañana siguiente con cualquier tontería de las mías.
Eres el primero que me hablas de pisos, de bodas y de niños con tantas ganas, a pesar de que no tengamos treinta años.
Eres el primero que llora de alegría conmigo de la mano.
Eres el primero que me hace sentir tanto miedo de poder perderte.
Eres el primero que no puede pasar más de tres horas sin hablar conmigo,y que me hace sentir esa necesidad a mi también.
Eres el primero que me hace sentir TANTO y TAN FUERTE cuando nos miramos a los ojos una tarde entera sin necesidad de hablar.
Eres el primero que hace que me levante todos los días con unas ganas tremendas de hacerte el amor (aunque no duerma contigo).
Eres el primero que ha conseguido que me quiera un poquito más a mí misma.
Eres el primero que me ESCUCHA (que no tiene nada que ver con OÍR), y después de escucharme ratos y ratos... se emociona 'con lo bien que hablo', y me hace sentir la mujer más feliz del mundo por un momento.
Eres el primero que se contagia con mis estados de ánimo, es increíble como te cambia el tono de voz cuando notas que estoy triste...
Eres el primero que consigue que no me acueste hasta que te escriba estas cosas CADA DÍA.
Eres el primero que TODOS LOS DÍAS tiene un 'Te quiero' para mí, y eres el primero que te picas si me hago la remolona y no te lo digo yo a tí (me encanta que hagas eso).
Eres el primero que me hace sentir que realmente le importo, que le gusto tal y como soy.
Eres el primero que se atreve a decirme que me ama...es más, pongo la mano en el fuego y afirmo que eres el único que ha sentido eso por mi.
Eres el primero que está orgulloso de llevarme al lado y se lo recuerda al mundo entero cada vez que puede.
Eres el primero que sabe tanto de mi vida, de mis gustos, de mis metas, y se preocupa día a día por seguir sabiendo más.
Y si quieres, te lo resumo...
Eres el primero de quien me he enamorado.
Eres el primero que me hace sentir que el mundo se acaba en ti.
Eres el primero que ha conseguido que haga tantas locuras por alguien (entre otras cosas, este blog).
Eres el primero que se ha convertido en mi mayor inspiración a la hora de escribir, tan sólo siendo tú mismo.

¿Y sabes lo mejor? Que no me importa que para tus 'otras' sí hayas sido el primero; a mi eso no me sirve de nada. Como dice Shakira en una canción: 'Una escoba nueva siempre barre bien... luego vas a ver desgastadas las cerdas...'
Para otra habrás sido el 'primero', y aun así te han fallado de una forma u otra.
Sin embargo hoy soy yo la que está a tu lado.

¿Sabes? Yo no he sido nunca la 'primera' para nadie, pero estoy segura de que quizás soy la primera para ti en muchas cosas que tienes y has vivido (y te quedan por vivir) desde que aparecí en tu vida.
Con eso me sobra.

Como ya te dije anoche en un mensaje...

'Uno no es de donde nace, sino de donde quiere morir'
Y aunque haya habido algo antes, lo que realmente  importa es que no quiero que haya nada más después de ti.

Espero que estas razones y otras tantas más que no caben aquí, te sirvan para darte cuenta de que hay cosas que no merecen la importancia que a veces le das.

Y recuerda, que no es tan importante ser 'el primero', como ser LO PRIMERO.
(¿Hace falta que te recuerde que eres lo primero para mí?)

TE QUIERO

martes, 15 de marzo de 2011

Hoy no...

Hoy no.
No me siento capaz de escribir nada.
Y sin embargo, aquí estoy. Te prometí que tendrías algo mío cada día.
Si te digo la verdad, a veces pienso que qué mas da que haga esto, si quizás ni recuerdes que lo hago día tras día, o ni siquiera lo leerás si no te impulso yo a ello. Pero todo eso me da igual, son superfluidades.
Hace mucho tiempo me prometí a mí misma no romper nunca una promesa. Por eso estoy aquí.
Porque tengo palabra y trato de demostrarlo, día a día, con cada gesto y cada acto.
Y si te digo la verdad (otra vez), quizá mas de una vez termine cuestionándome mil cosas, sopesando y meditando si realmente merece la pena darlo todo, arriesgándome a que no me paguen con la misma moneda. Exponiéndome al daño. A las mentiras. A las vueltas de la vida.
¿Pero sabes qué? Me da igual.
Me da exactamente igual. Soy feliz con lo que hago, con lo que soy, con lo que tengo y con lo que doy.
Siempre me quedará la tranquilidad de que el tiempo lo acaba poniendo todo en su lugar.
Mientras tanto... aquí estaré. Día tras día.
Porque yo no rompo una promesa, ni peco de prometer imposibles.
Y recuerda siempre que yo soy yo, con todas mis consecuencias.

Esto es sólo para tí, disfrútalo...

lunes, 14 de marzo de 2011

Lunes.

Odio los lunes. Los odio cada día un poco más.
Siento que los lunes me separan de ti. Creo que en mi cuerpo hay un reloj que me avisa perfectamente cada lunes, poniendo en mi boca la desenfrenada necesidad de besarte.
Mis lunes pasan lentos, grises; suelen ser fríos y parecen no acabar nunca.
Odio los lunes porque es el día de la semana en el cual lo pienso todo. Pienso en los buenos momentos del fin de semana, en las noches durmiendo contigo, recuerdo esa manera de reír que tienes tan increíble (ya es hora de que sepas de que además de con la boca, sabes reírte con los ojos). Pienso en que quedan cuatro días para verte. 96 horas sin ti. Y lo peor no es eso; lo peor es que eso me arrastra a pensar también en los 6 meses que me esperan sin ti. Lo peor es que me entra el miedo, me da miedo que pasen los meses, y en nuestra recíproca soledad, quieras olvidarte de mi olor, del tacto de mi piel, o simplemente que la falta de costumbre te haga olvidarte del sonido de mi risa. Tengo miedo de pensar que algún día pretendas olvidarme. Miedo de quedarme vacía, de que ya no existan letras porque tú no estás. Tengo miedo de que todos esos planes que te rondan la cabeza y que tanto disfruto escuchándolos de tu boca, se queden tan sólo en palabras que se escapan por el aire. Tengo miedo de que el verde de mis ojos quizá algún día deje de ser lo suficientemente verde para ti, y busques nuevas miradas que sepan encenderte.
Tengo que confesarte que tengo una cajita donde guardo todos estos miedos y algún que otro temor más.
Y no se por qué, pero esa cajita parece llamarme cada lunes para que la abra, para recordarme que está ahí.
Y la abro, la observo, reflexiono sobre lo que escondo en ella. Añado algunas lágrimas en su interior, y la cierro bajo llave. Esa llave que cierra la cajita, la que bloquea todo lo que se halla en ella, es tu voz al otro lado del teléfono. Es tu risa, son tus bromas y tus 'te quiero', son tus palabras que me indican que me necesitas tanto como yo a ti.
Cae la noche, y llega el momento de guardar la cajita, bien cerrada con tu llave y con todo lo que alberga en su interior; quizá en un lugar escondido no me moleste para ser feliz.
Y me acuesto, con el sonido de voz como último momento del día, acompañado de esas letras temblorosas que pocas veces te atreves a enviarme, tratando de disimular el miedo que te dan tus arrebatos de sinceridad con un '...no te cuento mas historias...' tras intentar dejarme ver lo que sientes (sabes bien a qué me refiero).
Sólo me queda dormirme, con el frío de no tenerte abrazado a mi espalda, pero con el consuelo de saber que   mañana será otro día. Que serás capaz de acordarte de mi al levantarte, como cada mañana, y que entre sueño y sueño, te corresponderé con el mismo pensamiento.
Que los lunes se acaban. Que los viernes llegan.
Que un día más en soledad, es un día menos para volver a verte.

domingo, 13 de marzo de 2011

Silencio.

Horizontal.
Tú y yo. Tumbados frente a frente.
Me miras. Te miro. Me miras. Te miro. Agacho la cabeza. Vuelvo a mirarte, sigues ahí...
Te observo. Me ciega tu mirada. Me hablas con tus ojos. Te sonrío con mis pestañas. Me miras. Te miro.
Me miras. Mueves la boca, parece que sonríes. Te miro. Me observas. Piensas. Reflexiono. Recordamos.
Te miro. Me miras. Sonrío. Una de tus lágrimas se atreve a decirme que me necesitas. Mi pupila te cuenta que te amo como jamás imaginé que lo haría. Tus dedos le confiesan a mis labios que las noches son mas largas si no los sienten cerca. Mis pies buscan los tuyos, para contarles que el invierno ya no duele porque somos uno.
Te respiro. Me sientes. Mi garganta quiere gritarle a los cuatro vientos todo lo que me haces sentir, pero mis cuerdas vocales no reaccionan; el brillo de tus ojos las han paralizado. Me miras. Tu pecho le declara a mi espalda que la necesita para sobrevivir en estas largas noches. Te miro. Una de mis lágrimas se escapa, confesándote que tengo miedo. Tu boca la recoge, susurrándome en las mejillas que no tengo nada que temer.

Tú.
Yo.
Silencio.
Y un millón de cosas que decir.

Me quedo sin aliento al darme cuenta de todo lo que somos capaz de decirnos sin necesidad de palabras.
Y si te soy sincera, necesito estos momentos tanto como necesito respirar.

(Por esas tardes en la playa, por esos amaneceres juntos en los que nos miramos frente a frente, abrazados, y se para el tiempo...)

jueves, 10 de marzo de 2011

Perdóname.

Perdóname por ir así buscándote, poema de Pedro Salinas:

[Perdóname por ir así buscándote

tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.]

Quiero explicártelo.
Quiero sacar de ti todo aquello que no conoces. Las versiones de ti mismo que se encuentren atrapadas entre tu pecho y tu espalda. 
Quiero hacerte reír hasta la desesperación. 
Quiero beberme esas lágrimas de alegría que ya he visto nacer de tu corazón, caer por tus ojos y morir en mis labios.
Quiero tenerte noches enteras sin dormir pensando en lo que sería capaz de hacer por ti, quiero robarte el sueño...
Quiero amarte, que me sientas hasta la saciedad, y aún así, me pidas más...
Quiero que te veas con mis ojos.
Quiero que te des cuenta de todos esos pequeños detalles que tienes cada día.
Quiero que comprendas que el miedo es un lastre, una carga de la cual puedes librarte no sólo confiando en mi, sino confiando en ti mismo; siendo consciente de que con lo que eres capaz de dar, conseguirás la estabilidad más fuerte que puedas imaginar.
Quiero que sepas que cuando te miro y sé en qué estás pensando a pesar de estar callado, es porque tus ojos y tu cara son capaces de decirme miles de cosas que tu boca no se atreve.
Quiero que te conozcas como te conozco yo. Quiero ayudarte a conocerte.
Quiero que comprendas todo lo que vales.

Al igual que Salinas, hoy quiero pedirte perdón... y si alguna vez te hice daño, si alguna vez te hice recordar momentos que es mejor dejar atrás, si alguna vez dije algo que te hiciera sentir mal...entiende que el dolor forma parte de la vida, y es necesario para aprender. Incluso para aprender a conocerte a ti mismo, es indispensable saber dónde duele, para saber dónde no volver a tocar.

Y quiero darte las gracias por dejarme llegar tan adentro, por no ponerme barreras ni límites, por dejarme besar tus lágrimas y admirar tus sonrisas, por quererme, por dejarme que te quiera...
Por ser TÚ.




miércoles, 9 de marzo de 2011

Y no tenían nada...

Conversación entre tú y yo, esta misma tarde...

(Entre risas, palabras correctas que tanto te encanta que diga y reflexiones de las nuestras...)

-¡Yo quiero casarme contigo!
- Jajajajaja, ¡y yo contigo también!
- ¿Enserio? ¿Me lo estás diciendo de verdad?
- ¡Claro que sí! Sabes que ya te lo he dicho muchas veces, que si no cambias y siempre vas a ser así...ya sabes, si no me vas a hacer daño, por supuesto que me caso contigo. Lo firmaba ahora mismo. Hombre, soy consciente de que no me puedo casar con 21 años, pero...(me interrumpes)
- ¿Por qué?
- Hombre, no sé...con 21 años...
- Pues mis padres se casaron con 21 años. Y no tenían nada. 
- ¿Cómo que no tenían nada?
- No tenían nada. Mi padre estaba haciendo la mili, conoció a mi madre, se enamoraron y a las dos semanas se fueron a Alicante, a buscar trabajo. Y los dos trabajando, no tenían nada más, y se casaron...


Y ahí siguen, juntos. Me acuerdo una vez que me dijiste que a veces pensabas que tus padres eran como dos meteoritos que habían caído en la Tierra, toda la vida juntos y solo eran ellos dos, no había habido nadie más.
Me gusta pensar que puedan pasar cosas así, que te cambie la vida en dos semanas, que te enamores, te vuelvas loco y no importe nada más. 
Pero lo que más me gusta, es que tú seas capaz de mantenerme con ese pensamiento contándome cosas así, manteniendome la ilusión. Recordándome que los límites los pone quien no quiere avanzar.

No tenían nada. Y mírate, aquí estás tú. 
Me siento en la obligación de darles las gracias a tus padres por haber sido unos valientes. Por haber dejado tantas cosas atrás para poder estar juntos. Por quererse como pocas personas se quieren hoy en día.
Tengo que darles las gracias porque de esa forma tan única de querer, naciste tú. Porque te quieren como se quieren entre ellos, y ese amor que te han dado a lo largo de tu vida, te está haciendo ser una persona maravillosa. 
Necesito darles las gracias por hacerte existir, por su forma de educarte, por hacerte un hombre.
Y porque gracias a ellos, tengo a mi lado a alguien capaz de hacerme creer en todo aquello que consideraba imposible.

GRACIAS.

(Prometo devolverte cada gotita de ilusión, esas que tú pones cada día en mi vida)


martes, 8 de marzo de 2011

El Espejo.

Quiero que te mires al espejo.
No hables. Sólo observate. Piensa en ti, piensa en todo.
Ahora ven. Quiero que me lo cuentes todo.
Cuéntame todo lo malo de tu vida. Cuéntame tus miedos. Quiero saber todo aquello que a veces te impide dormir. Cuéntame tus fallos, los errores que hayas tenido en la vida. Necesito que me digas tus manías, saber tus obsesiones. Cuéntame lo oscuro, lo feo, lo que duele. Todo el veneno.
No tengas miedo.
Piensa que necesito conocerte. Que lo bueno lo sabes dejar salir, no necesitas mi ayuda.
Quiero que saques lo malo. Y que no tengas miedo.
Quiero que entiendas que soy capaz de quererte con todo lo que ello implica.
Soy capaz de quererte con todo lo malo, aunque te quiera por todo lo bueno.

sábado, 5 de marzo de 2011

Julio de 2010. Conversación real con Sara acerca de su preocupación con los amores. Estas fueron mis palabras exactas para ella...


  [...]     Pero eso no es culpa tuya.
Deja de pensar que tu vida amorosa es triste, por lo menos crees en el amor... Yo ya no sé ni siquiera si creo..
Tienes posibilidades de ser feliz, quitando alguna que otra desilusión...no te han hecho daño...
Tienes la ilusión ahí..y las ganas.
Esa ilusion y esas ganas que nos faltan a tanta gente, y cuando te venga, lo disfrutarás como nadie,
porque no tendrás resentimiento, ni tendras 7 ojos, harás lo que te apetezca porque te salga del corazón; y lo disfrutarás al máximo, sin nada que te limite.  
Cuenta con eso y créeme que te va a llegar.  [...]


Hoy, a Marzo de 2011, quisiera rectificar mis palabras. Hoy le diría que ya no me faltan ni ganas ni ilusión. Que tengo un millon de ganas de disfrutar de todo esto. Que los resentimientos del pasado, me los olvidé por el camino, y aunque a veces intenten salir a flote, yo los ahogo de nuevo con tus besos. Que no tengo límites, que me da igual el tiempo, que me da igual la gente. 
Que he vuelto a creer en el amor.
Que en el momento en el que le dije esas palabras a Sara, no se me habría pasado por la cabeza ni un instante que en algún momento fuese a sentir la necesidad de decirle que, aunque se lleve palos, aunque algo no le salga bien y se lleve desilusiones por cualquier capricho del destino...se puede seguir adelante aun habiendo sufrido alguna que otra herida. 
Que el corazón admite reformas... y si se tiene fe, incluso puede cerrarse cada grieta a base de sonrisas, besos, caricias y miradas. Sin que quede rastro alguno.
Que todo es ponerle ganas a la vida, y tratar de ser feliz.

(Y todo esto te lo debo a ti)
Gracias por ser tú.


jueves, 3 de marzo de 2011

Explicaciones.

A veces me pides explicaciones. Sé que tienes preguntas, dudas, inquietudes. Quizás puedo llegar a pensar que no te expliques como, siendo como sabes que soy, acabase aquello que tenía. Quizás pienses que hay blancos, vacíos, que te puedan hacer dudar...pero créeme, que esos blancos y vacíos están llenos de explicaciones.
Hoy quiero explicarte por qué me fui.
Me fui porque no se contagiaba con mi sonrisa. Me fui porque no le gustaba mi cara de por las mañanas, ni mi pelo despeinado. Me fui porque no le interesaban mis inquietudes. Me fui porque mis amigos fueron unos completos desconocidos en su vida. Me fui porque no le gustaba el sabor de mi boca después de comer algo.Me fui porque mi cuerpo pasaba desapercibido día tras día para sus ojos y sus manos. Me fui porque no supo disfrutar de mis rarezas. Me fui porque no valoraba mis triunfos. Me fui, porque fui capaz de poner un teatro en pie, y ni siquiera musitó un 'bien hecho'. Me fui porque no le dolían mis derrotas. Me fui porque mis planes no contaban. Me fui porque no le gustaba imaginar lo lejos que podría llegar al estar estudiando una carrera. Me fui porque tenía motivos para estar orgulloso de mi, y no supo valorarlo.
Me fui porque no le gustaba abrazarme. Me fui porque tuvo años para conocerme, y ni siquiera lo intentó.
Por eso me fui, sin explicación aparente para él, pero con demasiados  motivos en mis manos. Eran tantos los vacíos, que me hicieron cambiar de camino y no mirar atrás.

Y por todo esto, siento la necesidad de decirte que no quiero que tengas miedo.

Que yo se que te encanta quitarme las miguitas que me quedan en la boca con tus propios labios. Que te gusta mi piel sin maquillaje, mi coleta despeinada, y que te falta tiempo y manos para tocarme, besarme y sentirme.
Que se que te preocupan mis preocupaciones, que te importan mis estudios. Que haces todo lo posible por entenderme cuando me paso las horas hablando de mis historias con el teatro. Que sabes escucharme, y sabes responderme. Que puedo hablar todos los días contigo 8 veces al día, y siempre tenemos alguna tontería que decirnos. Que estás lejos, y te siento más cerca de lo que he sentido nunca a nadie. Que me regalas sonrisas cada día, y no me pides nada a cambio. Que te encanta inventar mil artimañas para saber lo que siento, y aunque a veces te salgan regular y me hagas pasar un mal rato, admiro que te preocupen mis sentimientos.

Que se que te han hecho daño, sin merecerlo. Pero entiende, que yo tampoco merecía lo que tuve.
Que una infidelidad duele, pero varios años de ausencia acompañada también dejan huella.

Por eso quiero pedirte que confíes en mi, aunque te cueste. Haz un esfuerzo. Relájate, disfruta de nosotros y olvídate del mundo.

Que no miento cuando digo que solo tengo ojos para ti...

Trust me.
(Confía en mi)

miércoles, 2 de marzo de 2011

martes, 1 de marzo de 2011

Algo más íntimo...

El amor. Hacer el amor con los ojos, ese es el primer paso.
Ves a esa persona, la miras, la observas, captas cada movimiento, cada gesto, cada expresión. Admiras su simetría, cada curva, cada recta, todo aquello que forma su cuerpo. Y fijas tu mirada en la suya, aprendes a leer sus pupilas… Y la ves. Ves esa sonrisa, esa sonrisa que te saca del mundo, que te deja fuera de lugar, que hace que te olvides de todo…y que pierdas la cabeza.
Y no te basta con los ojos, necesitas algo mas. Te centras en su olor… Ese olor que no se olvida. Ese olor que se impregna inevitablemente en ti, y te sigue allá adonde vayas. Y sientes que  en todas partes, en cada rincón compartido, ropas, sábanas...en incluso en tus propias manos...hueles a esa persona.
De nuevo, un motivo más para perder la cabeza…y ya no es suficiente tan solo con su olor y su mirada.
Delicadamente, aprendes a apreciar el tacto de su piel. Su piel. Su piel, y todo lo que ello conlleva. Lunares, pecas, cicatrices, marcas. Todo. Y sientes que cada marca, cada lunar…te hace perder aun más la cabeza. Y sientes que te faltan manos, que faltan milimetros en tu piel para abarcar todo lo que estas sintiendo. Y ya no basta con el tacto.
Buscas el gusto, el gusto de esa piel, de esos ojos, de esos labios que encierran esa sonrisa, el gusto de ese olor.  Lo tomas, y te sabe a la cosa más dulce que jamas hayas probado. Y sientes que por mucho que pruebes de esa piel, milimetro a milimetro, nunca será suficiente para calmar ese hambre, esa sed. Y de nuevo, te faltará boca para degustar esa piel, esa piel en la cual no queda ni un centimetro que no hayas probado. Y perderás la cabeza,otra vez.
Y necesitaras mas. Siempre mas. Siempre mas besos. Siempre mas abrazos. Siempre mas miradas. Siempre mas piel. Siempre más... Y no existirá nada mas. No hay paredes. No hay tiempo. SOLO NOSOTROS. Solo un cuerpo, solo una piel. La cabeza perdida. Ganas, ansias, calma. Una y otra vez.
Hacer el amor, un minuto, un instante, horas, días, quizá una vida, donde sientes que no necesitas nada mas, porque lo tienes TODO delante de ti.
Todo.

(Gracias por conseguir contagiarme siempre tus ganas...)


lunes, 28 de febrero de 2011

Difícil.

Es difícil.
Y quizás eso sea lo mejor. Imagínate; si no fuese así, no tendrías esas ganas, esa necesidad de superarte cada dia. De vivir cada instante como si fuese el primero, y de saborearlo como si fuese el último.
Si fuese fácil, todo sería etéreo, fugaz. Efímero.
Pero es difícil.
¿Y qué  importa que sea difícil? Mientras no pierda de vista tus pies y no me sueltes la mano, seguiré adelante el camino. Contigo.
Apoyándome en ti, apoyándote siempre en todo.

Larga vida al corazón, para que aguante siempre las dificultades de la vida y sea aclamado por sus victorias.

domingo, 27 de febrero de 2011

¿No te enteras?

Lo tienes todo. Te lo repito una y otra vez, que lo tienes todo. Pero tú no te enteras (o no te quieres enterar).
No te enteras de que tienes la puñetera capacidad de hacerme reír siempre, incluso cuando intentas enfadarme.
No te enteras de que no tienes rival a la hora de dar besos, abrazos, cariño en general.
No te enteras de que sólo tú te desvelas entre sueño y sueño para darme un beso en la espalda.
No te enteras de que la mayoría de la gente que me rodea no sabe lo que me gusta comer, y sin embargo contigo me sobran las cartas en los bares.
No te enteras de que eres capaz de dormir conmigo horas y horas sin soltarme.
No te enteras de que para ti no hay límites, que cualquier momento, cualquier lugar, es perfecto...
No te enteras de que contigo tres horas de viaje en coche se convierten en 5 minutos.
No te enteras que desde que te conozco, odio un poco mas los lunes, los martes, los miércoles y los jueves.
No te enteras de que eres una de las personas más claras y sinceras que me he echado a la cara en 20 años.
No te enteras de que tienes la cara (de golfo) más bonita que hay.
No te enteras de que hay pocos hombres que sean hombres de verdad, como tú, con 23 años.
No te enteras de que contigo puedo ser yo, y dejarme los complejos y las tonterías olvidadas en la puerta.
No te enteras de que me encantas, te mire por donde te mire (que no me hablen de amaneceres si no han visto tu cuerpo).
¿No te enteras de que es imposible no quererte?
No...No te enteras. No te quieres enterar de que con una sonrisa tuya, serías capaz de mover el mundo.

jueves, 24 de febrero de 2011

Y ahora, hablemos de mí...

Debes saber que una imagen no lo es todo. 
Que si tengo estos ojos, es producto del azar.
Que mido lo que mido porque mis padres eran asi. Que mi cuerpo es asi, y no es de otra manera, por genética pura.  Yo no he elegido ser asi.
Sin embargo, debes saber que me maquillo porque soy insegura, no me gusta mi cara. No soporto desnudarme porque me avergüenzo de las lineas de mi cuerpo, y no lo puedo evitar.
Me gusta escuchar canciones en mil lenguas distintas, cantarlas y entender lo que significan.
Me gusta leer libros raros, libros de poemas, libros en otro idioma. Adoro los niños pequeños. Amo los animales. Me encanta tatuarme, perforarme...hacer mi cuerpo un poco más mío.
Soy bastante torpe (sabes que siempre te lo recalco) y siempre me estoy tropezando. Me encanta reirme hasta que me duelen la cara y las costillas.
 Y sí, yo tambien lloro algunas noches antes de dormir. 
Debes saber que soy así.
Y también debes saber, que cada día soy un poco más feliz sabiendo que te gustan mis rarezas. Que te gusta mi olor. Que te gustan mis piernas, mi pecho, mi piel. Mi cara de niña pecosa. Que conoces el mapa de mi espalda de norte a sur y de este a oeste, sin dejar ni un lunar olvidado. Soy feliz viendo que te hago reír con mis tonterías. Soy feliz sabiendo que te gusta despertarte a mi lado. 
Y por último, debes saber que todo esto es recíproco.
Que me encanta como eres, 
que contigo...
me sobra el mundo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Tú.

Esa sensación de saber que estás ahí. De que llenas con palabras cada segundo de tu ausencia. 
Es reconfortante saber que existes. Es tan sencillo apoyarse en tu sonrisa cuando algo me preocupa...
Y contigo no hace frío. Y me pierdo en tus ojos cuando quiero, donde quiero y como quiero... Así de simple. Natural. Espontáneo. Divertido. Imprevisible. Pura pasión. Inseguro y tan fuerte a la vez. Único. Pequeño. A veces tan sencillo, a veces tan complicado. Inigualable. Puro. Tú.

Qué bonito es saber de ti...
(y qué inevitable es quererte)

martes, 22 de febrero de 2011

Aquí tienes tu regalo...

Llevo un tiempo pensando...
En ti. En mi. En nosotros. Pero sobre todo en ti. Estamos en Febrero, casi Marzo... y Diciembre parece que fue ayer. Me da miedo pensar que Septiembre estará a la vuelta de la esquina, y tu te irás con él, día tras día, te irás con cada hoja del calendario. Pasará Octubre (mi primer cumpleaños juntos, con miles de kilómetros de tierra de por medio).Noviembre...lluvia y más lluvia para acordarme de ti, para recordar el chaparrón que nos puso perdidos en Rota aquella tarde, aquel 31 de Diciembre... y llegará Diciembre (navidad, jodida navidad, aún recuerdo cuando te acercaste con esos ojos verdes y esa sonrisa de no haber roto un plato, jodido 3 de diciembre que no estarás a mi lado). Enero, los Reyes Magos...tu cumpleaños...(como siempre te digo, vaya regalito de reyes que estás hecho). Febrero, 5 de Febrero (maldita mi culpa cuando me preguntaste de vuelta a casa que desde cuando estabamos 'juntos', y yo no supe responderte... aún así sabes que no comparto esa opinión, que todo empezó mucho antes). Quizá llegue Marzo también, y ni siquiera sé si habrás vuelto.
Sólo sé que iré arrancando hoja tras hoja, tachando día tras día, y esperaré a que vuelvas.
Y te aseguro que no habrá día que no te dedique una letra, no habrá día que no derrame una lágrima recordando tu piel, no habrá día que no rece por ti.
Este es mi regalo. Un pequeño secreto a voces que medio mundo conocerá mientras tú no tendrás ni idea que derramo estas letras día a día por ti, para ti, para que me recuerdes en tu ausencia.
Para que tomes conciencia de lo que significas, de lo que eres. De quien eres.
De que te quiero en mi vida, pase lo que pase.